
El próximo 28 de noviembre, las calles de Valledupar se vestirán de fantasía y color con la realización del esperado desfile navideño del Colegio La Sierra, un evento que se ha consolidado como uno de los espectáculos más emblemáticos y concurridos de la capital del Cesar.
Cada año, cientos de vallenatos se congregan en el sector comercial de la carrera novena, al norte de la ciudad, para presenciar el despliegue artístico de aproximadamente 600 estudiantes de la institución educativa. Durante meses, los alumnos se preparan con rigurosos ensayos de coreografías que ejecutan mientras recorren el tramo asignado, acompañados por comparsas, vestuarios temáticos y un despliegue de luces multicolores que transforman el espacio urbano en un escenario mágico.
Más allá de su valor artístico, el desfile representa un motor de dinamismo económico para la ciudad. Coreógrafos locales son contratados para dirigir los montajes, mientras que diseñadores y confeccionistas trabajan en la elaboración de los trajes. Además, restaurantes y comercios del sector aprovechan la afluencia de público para ofrecer sus productos, generando un ambiente festivo que beneficia a múltiples actores de la economía vallenata.
“Es un regalo que año tras año los estudiantes le hacen a la comunidad vallenata”, expresan los organizadores, destacando el compromiso de los jóvenes con la cultura local. La creciente asistencia del público confirma que este desfile no solo es una muestra de talento estudiantil, sino también una celebración colectiva que fortalece los lazos sociales y la identidad de la región.
“Érase una vez”: entre la tradición y la fantasía
La edición 2025 del desfile lleva por título “Érase una vez”, evocando el inicio de los cuentos infantiles clásicos. Bajo esta temática, los participantes encarnarán personajes de historias entrañables como princesas y hadas y otros íconos de la literatura infantil, entrelazados con figuras tradicionales de la Navidad como el Pesebre, Papá Noel, duendes y elementos decorativos que celebran el espíritu navideño.
Uno de los aspectos más destacados del desfile es que las carrozas son fabricadas con materiales reciclables, es decir, el diseño se renueva, pero los materiales son reutilizados en un esfuerzo por fomentar la conciencia ambiental sin sacrificar la creatividad ni el impacto visual del evento.

